sábado, 14 de marzo de 2015

Necesito tu oxigeno.

Déjame sentir tu aliento, déjame sentir tu latido. No hagas desaparecer mi alma, de nuevo, cada noche, siento una soledad insoportable y en cada madrugada me falta tu oxigeno, para coger fuerzas.
Odia me todo lo que quieras, empuja me con todas tus fuerzas, pero nunca te dejaré irte de nuevo al infierno. Tampoco dejare que seas una marioneta del diablo, ser objeto de muchas miradas y deseos. Esa gente que te persigue, yo les llamo rompe corazones.

No hay comentarios: