Cada mañana es mimada,
y cada momento, con una mirada.
Tiene miedo a ser olvidada,
miedo a ser azotada,
miedo a ser atada,
miedo a ser amenazada.
También, se siente atacada,
y en mi vida, aparcada,
cada segundo, se siente agotada,
no sabe sentirse amada,
en la lucha, se siente cansada.
La veo cada temporada,
para dar alguna calada,
su mirada helada,
me dice, que es engañada,
pero se siente apañada,
para empezar la talada.
Ahora está acampada,
se siente equipada,
porque su vida, no está terminada.

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